Sí a la Paz para Colombia

1

Este año, el hermano pueblo de Colombia se encuentra con la oportunidad de sellar un hito en su historia, que es también parte de la historia de nuestro continente. Se trata de la posibilidad de acabar con un conflicto armado que lleva más de medio siglo de existencia y es el causante de múltiples tragedias. Y es que después de varios años de negociaciones en La Habana, el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) llegaron a un acuerdo para lograr el cese al fuego definitivo entre las dos partes. Acuerdo que se firmó oficialmente el pasado lunes 26 de Agosto en Cartagena, en una jornada que pide ser considerada como el primer día de la Paz.En esta guerra de pobres contra pobres, se cuentan por cientos de miles los muertos; por millones los desplazados de sus tierras y han tenido lugar masacres, torturas, secuestros, violaciones sexuales y desapariciones forzadas. Los acuerdos firmados queda expresan la voluntad de no destinar estos hechos al olvido; sino más bien de buscar la justicia histórica, brindando a las partes la posibilidad de realizar acciones de reparación a las víctimas del conflicto y se plantea superadora del mero castigo concebido como venganza.

No hay que olvidar los antecedentes de este tipo de procesos donde la falta de garantías por parte del Estado para la participación política y el recrudecimiento de la violencia llevaron adelante la persecución y exterminio sistemático de los miembros del partido político Unión Patriótica hacia finales del siglo pasado.

Este acuerdo comenzó a gestarse cuando América Latina estaba en un proceso único en la historia de la integración, con características emancipatorias, que a fines de 2011 había logrado su mayor logro en la conformación de la Comunidad de Naciones Latinoamericanas y Caribeñas (CELAC) en la también histórica reunión de Venezuela.

El entonces presidente de Venezuela, el comandante Hugo Chávez Frías fue uno de los mayores impulsores de este proceso de paz en Colombia , junto con el ex presidente argentino Néstor Kirchner , a lo que luego se integraron otros mandatarios de la región.

El hecho de que Cuba ofreciera su territorio para desarrollar las negociaciones posibilitó discutir en tranquilidad, en un ambiente distendido, sin peligro, tomando el tiempo necesario para profundizar diversas temáticas, en la idea de que esta era una oportunidad histórica única, donde la solidaridad continental ayudaba, como nunca había sucedido, a este proceso.

Si hay algo que lamentar es que el acuerdo se logra, cuando Estados Unidos mantiene una ofensiva contrainsurgente en la región, que le ha posibilitado un avance impensable sólo dos años atrás: la llegada de un gobierno derechista mediante elecciones-con abierta intervención de EE:UU, que gastó unos 40 millones de dólares, para desviar los comicios- a Argentina, y el golpe “blando” mediático, empresarial contra la presidenta Dilma Rousseff en Brasil, ambos países claves para acompañar un proceso de paz.

Estos nuevos gobiernos, no sólo proestadounidense, cuyos presidentes ejecutan el guión trazado por Washington, demoliendo todo lo creado en estos años de verdadero florecimiento democrático, están actuando como arietes imperiales, contra Venezuela. Aunque no lo manifiesten todavía, la orden superior desde EE:UU es también ayudar a las derechas que en otros países, como Bolivia, Ecuador, Nicaragua, El Salvador, siguen resistiendo la ofensiva imperial, que intena imponer el control sobre toda la región. Un control verdaderamente colonial, bajo un discraz de “democracias de seguridad” que no son sino dictaduras encubiertas.

Por esta razón el paso imprescindible es ganar el plebiscito del próximo 2 de octubre en favor del Acuerdo en Colombia, para avanzar hacia la paz, tan esperada por un pueblo desgarrado por la violencia eterna, con millones de refugiados internos y una cifra similar en el exterior, que en conjunto suman millones de colombianos. La paz es el retorno a la vida del pueblo colombiano y por esto debe sentirse acompañado por los pueblos de la región, no sólo durante el plebiscito, sino para la consolidación de esa paz, que tiene enemigos internos y externos.

Debemos acompañar al pueblo colombiano, para que el gobierno de ese país termine defintivamente con el paramilitarismo, que ha diezmado poblaciones enteras, actuando como la “mano oscura” del ejército de la “Seguridad Nacional” que es la doctrina militar de Colombia, como lo fue de las dictaduras del Cono Sur.

También deben salir de Colombia las siete bases militares de Estados Unidos, ya que su existencia lesiona la soberanía, sin la cual la paz es sólo un sueño lejano. En las últimas horas el ex presidente Alvaro Uribe, que si existiera la justicia internacional debería estar en una cárcel, como responsable máximo de los terribles crímenes de lesa humanidad, cometidos durante su gobierno, alienta una dura campaña contra el plebiscito y los acuerdos de paz..

Esta campaña está sustentada por la Fundación para el “internacionalismo democrático” que preside Uribe, ligada a las Fundaciones de la CIA estadounidense, y mantenida por ésta.

La tarea de la Fundación de Uribe no sólo está destinado a sabotear los Acuerdos de paz y sembrar la violencia y el terror en su país. También trabaja con sectores de ultarderecha de toda la región para desestabilizar y derrocar a los gobiernos que en América Latina resisten el tutelaje de Estados Unidos, defendiendo el derecho a la independencia definitiva en el siglo XXI y la conformación de una América Latina Unida y soberana al fín.

Por todo lo que rodea a estos acuerdos de paz, son de un enorme valor no sólo para Colombia, sino para América Latina en su conjunto. Como pueblos hermanos debemos constituirnos en veedores permanentes del cumplimiento de los acuerdos en Colombia.

Una propuesta básica es constituirnos con todos los sectores que luchen por el derecho a la paz, a la justicia, a la libertad, a formarnos en comités para defender con todas nuestras fuerzas la paz en Colombia, que es la paz en Nuestra América.

No podemos permitir que una vez más los Acuerdos de Paz, terminen con crímenes atroces, como ha sucedido en la historia de Colombia, y debemos denunciar cada intento para terminar con este proceso, como lo anuncia Alvaro Uribe Vélez, que no está solo en esta guerra solapada por impedir la pacificación, que llevará, sin duda a auténticas demandas democráticas de un pueblo tan sufrido en casi medio siglo de guerra.

Además no es cualquier paz, la que se ha firmado. Son compromisos que de cumplirse acabarían con las injusticias y la enorme pobreza, que afecta a la mayoría del pueblo colombiano y especialmente a los campesinos y pueblos originarios y afrodescendientes. Sabemos que es este un largo y duro camino y que el temible enemigo –que en este caso está en casa- no cejará en sus intenciones de impedir la paz con justicia verdadera en Colombia.

Por esto se necesita como nunca un enorme esfuerzo de solidaridad y una movilización permanente, para acompañar a nuestrxs hermanxs colombianxs en su derecho a la vida, que durante años les ha estado vedado. Queridxs compañerxs, debemos estar muy juntos en estos momentos, acompañando otro paso de la historia de nuestra región, como es este logro, que nadie debe arrebatar al pueblo colombiano.

Desde el Movimiento Universitario de Izquierda apoyamos abiertamente el voto por el Sí y alentamos enfáticamente la participación de toda la población de la hermana república en este momento tan decisivo para su historia. Juntxs y unidxs será posible la resistencia inteligente frente a este proyecto de recolonización continental, esta ofensiva imperial del Siglo XXI, tan bien trazada en el Plan Colombia, a la que sin duda alguna vamos a derrotar, porque este es nuestro siglo, el siglo nuestroamericano.

Movimiento Universitario de Izquierda – MUI

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s