Regreso a casa

Regreso a Casa I

Por Jorge Luis Ubertalli Ombrelli*

De vuelta del undécimo encuentro de jefes de Estado y de Gobierno del G20 que se llevó a cabo en Hangzhou, República Popular China, el presidente Mauricio Macri resopló aliviado. El cambio de su nombre por el de su padre, Franco Macri, transcripto por la agencia oficial China Nueva (Xinhuá) en relación con su presencia en el encuentro; el plantazo del presidente ruso Vladimir Putin del sábado (la reunión debió aplazarse para el lunes); los elogios de Barak Obama, quien en noviembre será reemplazado en su cargo cargo y otras cuestiones ayudaron a configurar su semblante.

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En el marco de la reunión con el presidente chino Xi Xinping, y de su homólogo ruso, Vladimir Putin, Macri, “deslumbrado por la grandiosidad del espectáculo” que ofrecieron los anfitriones chinos, ratificó convenios y estableció acuerdos que terminaron – al menos por ahora- con el proyecto del ministro energético Aranguren, “el paciente inglés”, de propiciar, entre otras agresiones a la Nación y el pueblo argentino, el despoblamiento de una parte del país y sentar las bases para un asentamiento de la OTAN/Gran Bretaña/multinacionales de la energía en el ya despoblado territorio patagónico,
La ratificación de los emprendimientos energéticos- represas y centrales nucleares- financiados en gran parte por China y en parte por Rusia, en Santa Cruz, Neuquén, Provincia de Buenos Aires y otros; la opinión del embajador en China, Diego Guelar, de radicar industrias chinas en el país- que contradice la posición oficial de Macri de convertirlo en supermercado-; la invitación de Putin- a la que seguramente Macri aceptará- de “avanzar”, cuando Argentina presida el Mercosur, “en un acuerdo de cooperación comercial y económica con la Unión Económica de Eurasia”, antagónica a los proyectos del TTP auspiciado por EE.UU.; los acuerdos entre YPF y la empresa rusa Gazprom en la explotación petrolífera y de gas de esquisto, y otros proyectos de cooperación y compras militares con China y Rusia, entre otros ítems que incluyen comunicación, construcción de viviendas, alimentos y demás, pusieron al “paciente inglés” contra las cuerdas. Aprietes varios a Macri llevados a cabo por agentes de EE.UU., Gran Bretaña y sus aliados en el gobierno, ignorados por el gran público a quien desinforman los medios hegemónicos locales e imputados a “desestabilizadores” kirchneristas y otros opositores, no pudieron contrarrestar en Hangzhou la avanzada chino-rusa en cuanto a ratificar su presencia en el país.

El round perdido por Aranguren culminó con un campanazo fenomenal: el anuncio de “su empresa”, Royal Dutch Shell de, en el marco de una desinversión mundial de 36 mil millones de dólares y con una facturación en Argentina de 62 mil millones de pesos, que ayudan a embolsar sus 2.400 empleados locales, liquidar sus activos vinculados a “refinación, transporte y distribución de combustibles -downstream- en la Argentina. En ese conjunto se incluye la red de alrededor de 600 estaciones de servicio que la compañía opera en el país y su refinería en Dock Sud, junto con los negocios de comercialización de combustibles, lubricantes, gas y otros químicos”. (La Nación, 5/9).

Aunque la acción de “ajuste” es una clara maniobra de apriete a Macri, la empresa confía en un futuro massamigable. Por ello su Presidente Ejecutivo Global, Ben Van Beurden, sostuvo en Nueva York: “Consideramos que nuestras inversiones globales de shale (upstream, exploración y explotación) son prioridad de crecimiento futuro a partir del año 2020”. (http://www.iprofesional.com/ 7/9). Por ahora, acotó, seguirá la empresa sus emprendimientos en Vaca Muerta.

Ávido de inversiones externas, Macri se halla ahora en el abismo de la desinversión que lidera, nada menos, la empresa de su ministro energético, autor de los tarifazos y embriagado de una omnipotencia y cinismo propio de un agente del M 15 británico. Aranguren, quien ante quejas de usuarios por el aumento de combustibles sugirió que aquel que no pueda pagar el aumento que no compre, no podrá contar en un futuro cercano con las estaciones de servicio de la empresa que hasta ahora jugaba a ganar en toda competencia. Ya es un perdedor en esta batalla y el tablero por él dispuesto tiene las fichas desencajadas, aunque siga actuando con insolencia en cuanto a no brindar información sobre los costos del gas en boca de pozo a los usuarios en el contexto de la próxima audiencia pública.

Regreso a casa II

Jorge Luis Ubertalli Ombrelli

El regreso a casa de Mauricio Macri, quien se debate entre profundizar las relaciones integrales con Rusia y China en el marco de aprietes varios de la OTAN/EE.UU., Gran Bretaña y aliados, se halla signado por situaciones internacionales varias que se hace necesario enumerar.

1) La importancia de Rusia y la República Popular China en el marco de la variable militar-diplomática en cuanto a la resolución de conflictos en el orbe. China desde hace tiempo viene cooptando a gobiernos en el marco de sus relaciones comerciales-financieras y militares, ampliando junto a Rusia su area de influencia en el mundo y neutralizando las ansias de unipolaridad estratégica planetaria planteada por los EE.UU. En el Oriente Medio, la cooperación militar entre Rusia- Siria, Rusia-Egipto y Rusia-Irán, y el acercamiento de la Turquía de Erdogán a la esfera Rusia- Eurasia neutraliza los aires expansionistas y belicistas de la OTAN, con los EE.UU. y sus aliados de la región a la cabeza. China está vendiendo a Arabia Saudí un lote de drones Wing Long Pterodactyl, equipados con dos misiles aire-tierra guiados por laser, diseñados por la Chengdu Aircraft Industry Group,( ver Sputnik News, 3/9) la misma que fabrica los aviones caza FC1- JF-17, preacordados en su compra por nuestro país en el 2014. De ese modo aumenta su influencia en una zona caliente y apetecida por sus reservas energéticas, acuíferas y otras.

2) El acercamiento de la administración Macri y Cia. a la Alianza Transpacífico (TTP), auspiciada por los EE.UU. para hacer frente a la Unión Euroasiática creada en el 2015, de la que forman parte China, Rusia y otros países que contienen reservorios energéticos situados en la zona del Mar Caspio, se asemeja a un espejismo en el desierto. Ni Hillary Clinton ni Donald Trump, aspirantes a la presidencia de EE.UU. en las elecciones de noviembre próximo, tienen en su agenda la continuidad de una alianza que drena la existencia de sus empresas industriales locales, que son trasladadas a países de mano de obra más barata y con reservorios de materia prima. De la misma forma, el Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), auspiciado por EE.UU. con la Unión Europea, se halla moribundo antes de nacer. “Asimismo, tenemos el TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión entre EEUU y la UE) cuyas negociaciones deberían finalizar para principios del 2017 pues en teoría tan sólo implican la eliminación de aranceles, la normativa innecesaria y las barreras burocráticas pero que en la práctica estarían plagada de escollos, como la normativa alimentaria y fitosanitaria. Francia y Alemania ya expresaron serias reservas a la Comisión ante algunos precedentes en los que las multinacionales han impuesto sus criterios frente a los legisladores gracias a estos sistemas de resolución de conflicto inversor-Estado (en inglés, ISDS) y dado que el euro-Parlamento tiene potestad para tumbar todo el TTIP una vez hayan concluido las negociaciones, no sería descartable en el 2017 el rechazo de la mayoría europarlamentaria a la aprobación de dicho Tratado debido a una tardía reafirmación de la soberanía europeísta por parte franco-alemana coadyuvada por los efectos colaterales de la imposición de sanciones a Rusia”.- sostiene el analista Germán Gorraiz López (Telesur, 4/9- “Cumbre del G20 y Neoproteccionismo Económico”). La debacle occidental-imperialista está a la orden del día, y EE.UU. se exaspera por recolonizar su “patio trasero”, contando con un Macri asustado y un Temer exultante en Brasil, con pies de barro, para llevar a cabo su empresa.

3) El tema de la inseguridad, que trasciende gobiernos locales sin solución de continuidad, homologada con el narcotráfico y la delincuencia organizada, ha llevado al imperialismo a priorizar a las Fuerzas de Seguridad para repeler las protestas internas en los países a recolonizar, intentando obtener el apoyo de las Fuerzas Armadas en su accionar policial. En ese marco, cabe destacar que EE.UU., a través de 79 compañías armamentísticas entre el 2001 y 2014, estableció contratos por 40 mil millones de dólares para provisión de armas de mano, accesorios y municiones, de los cuales 5 compañías, en orden de importancia, se llevan la parte del león: Aliant Techsistem, DRS Technologies, BAE Systems, Knigth Armaments y General Dynamics. La proposición de provisión de armamento aéreo a nuestro país- Beecraft TGC Texan II para la Fuerza Aérea- en el marco de “un apoyo a un aliado mayor extra OTAN que permitirá profundizar relaciones entre ambas naciones”, (verInfodefensa.com), y que dará por tierra con el proyecto del entrenador FADEA IA-73 UNASUR, en fase de desarrollo, no se opone a la estrategia de utilización de las Fuerzas Armadas como apoyo de las Fuerzas de Seguridad para la represión interna. En ese orden, el ministro de Defensa de la actual administración, Julio Martínez, se dirigirá a Italia, luego de su paso por Kúbinka, Rusia, para sellar un acuerdo entre Fabricaciones Militares (FM) y la empresa Pietro Beretta, en sintonía con la fabricación en el país de pistolas 92 FS y PX4 p milímetros que serán destinadas a “satisfacer el mercado local de las fuerzas de seguridad”.

4) El complejo militar-industrial norteamericano consume gran parte del presupuesto estatal y ayuda, en el marco de la provocación de guerras y renovación constante de armas ( “keynesianismo militar”), a la reproducción ampliada del capital en ese país. El presupuesto militar de EE.UU. asciende en la actualidad a 596.100 millones de dólares, y supera a China, Arabia Saudí, Rusia, Inglaterra, India, Francia y Japón juntos. ( ver Sputnik News, 26/8). Sin embargo, las fallas de fabricación armamentística va en aumento. Los defectos “reales y potenciales” hallados en la revisión del portaaviones Gerald Ford CUN-78(2021), que costó 12.900 millones de dólares, retrasan su utilización. La guerra es un buen negocio…para unos pocos armadores, reparadores y vendedores de armas.

 

*Adjunto a cargo de la Secretaría de Defensa de MILES TTT

 

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